Al elegir una silla de auto, todos queremos una cosa: que nuestro hijo esté realmente seguro en el coche. Entre todas las decisiones que tomamos, el sentido de la marcha es una de las más importantes, y a la vez una de las más pasadas por alto. Cada vez más expertos y pruebas de seguridad demuestran claramente que viajar a contramarcha es mucho más seguro para los niños pequeños que viajar en el sentido de la marcha. En este artículo explicamos por qué es así, hasta cuándo debe el niño seguir a contramarcha y cómo ofrecerle el máximo confort en esta posición.
Por qué viajar a contramarcha es más seguro
La respuesta está en la anatomía del cuerpo infantil. Los bebés y los niños pequeños tienen una cabeza desproporcionadamente grande y pesada en relación con el resto del cuerpo; en un niño de un año, la cabeza representa aproximadamente una cuarta parte del peso corporal total. Al mismo tiempo, los músculos y los huesos del cuello todavía son inmaduros y débiles.
En una colisión frontal, que es la forma más frecuente y grave de accidente de tráfico, en un niño colocado en el sentido de la marcha el cuerpo queda retenido por el arnés, mientras que la cabeza se proyecta bruscamente hacia delante. Sobre el cuello pequeño y sensible actúan entonces fuerzas enormes que pueden provocar graves lesiones en la médula espinal.
Con la silla a contramarcha, la situación es completamente distinta. El impacto distribuye las fuerzas de manera uniforme por toda la superficie del respaldo de la silla, es decir, por la espalda, los hombros y la cabeza del niño. El cuello permanece protegido, y la cabeza se mueve junto con el cuerpo, no en su contra. Precisamente por eso, los estudios escandinavos que fundamentaron este enfoque muestran un riesgo notablemente menor de lesiones graves en los niños que viajan a contramarcha.

Qué dicen las normativas
Por ello, la normativa europea más reciente, i-Size (R129), exige viajar a contramarcha obligatoriamente al menos hasta cumplir los 15 meses de edad. Este es el mínimo legal, no una recomendación. Los expertos en seguridad infantil coinciden en aconsejar mantener al niño a contramarcha mucho más tiempo, idealmente hasta cumplir los 4 años o incluso más, mientras las medidas de la silla lo permitan.
¿Hasta cuándo debe viajar el niño a contramarcha?
La pregunta de hasta cuándo usar una silla a contramarcha es una de las más frecuentes entre los padres. La respuesta no depende solo de la edad, sino de una combinación de factores:
- El peso y la altura del niño: cada silla de auto indica un límite superior para viajar a contramarcha (por ejemplo, hasta determinada altura o peso corporal).
- La posición de la cabeza: el niño debería seguir a contramarcha hasta que la parte superior de su cabeza sobrepase el borde superior del respaldo de la silla.
- Las capacidades de la silla: los llamados reboarders están diseñados específicamente para prolongar el tiempo a contramarcha.
Una regla sencilla: a contramarcha durante el mayor tiempo posible. El paso a la posición en el sentido de la marcha no es un hito de desarrollo que haya que alcanzar cuanto antes; al contrario, cada mes adicional a contramarcha supone mayor seguridad.
Silla reboarder: qué buscar
Si queréis mantener a vuestro hijo a contramarcha hasta los 4 años o más, necesitáis una silla reboarder, diseñada para una vida útil ampliada a contramarcha. A la hora de elegir, prestad atención a lo siguiente:
- Mecanismo giratorio. Las sillas que giran 360° facilitan enormemente sentar y sacar al niño cada día. No hace falta doblar la espalda ni estirarse dentro del coche: colocáis al niño en la silla orientada hacia la puerta y después la giráis en el sentido de la marcha. Esta función es característica de sillas como la Cybex Sirona.
- Sistema de base. Las bases de calidad, como la Cybex Base 360 i-Size, permiten una instalación firme y repetible mediante el sistema ISOFIX y la pata de apoyo, lo que reduce la posibilidad de error en el montaje.
- Reclinado y reposacabezas ajustables. Para prolongar el tiempo a contramarcha, es importante poder ajustar la inclinación tanto para dormir como para estar despierto, y que el reposacabezas crezca con el niño.
- Espacio para las piernas. La preocupación de que el niño "no tenga dónde poner las piernas" es habitual, pero infundada: los niños flexionan o cruzan las piernas con facilidad y se sientan así perfectamente cómodos.
Entre las marcas contrastadas que ofrecen soluciones de calidad para prolongar el tiempo a contramarcha, además de Cybex, están Nuna y Maxi Cosi. Cada una tiene modelos con altas calificaciones de seguridad y una ergonomía cuidada, por lo que merece la pena comparar las medidas que permiten para viajar a contramarcha.
Dudas frecuentes de los padres
¿El niño tiene las piernas apretadas y va incómodo?
No. Los niños pequeños son extremadamente flexibles y, con las piernas flexionadas o cruzadas, suelen sentarse más cómodos que un adulto. Las lesiones en las piernas al viajar a contramarcha son extremadamente raras, mientras que, lamentablemente, las lesiones de cuello y cabeza al viajar en el sentido de la marcha no lo son.
¿El niño ve menos en este sentido?
El niño sigue viendo a través de las ventanillas laterales y trasera, y del entorno. Muchos padres usan durante el primer año un espejo adicional que les permite mantener contacto visual con el niño durante el trayecto. Aquí la seguridad siempre pesa más que la vista hacia delante.
Consejos prácticos para el día a día
- Antes de cada trayecto largo, comprobad que la silla esté correctamente sujeta y que la pata de apoyo esté bien asentada.
- No vistáis al niño con ropa de invierno gruesa bajo el arnés; en su lugar, abrochadlo primero y luego cubridlo con una manta.
- Ajustad el arnés de forma que apenas quepan dos dedos entre el cuerpo y la correa.
- A medida que el niño crece, ajustad regularmente el reposacabezas y comprobad la posición de la cabeza respecto al borde de la silla.
Viajar a contramarcha es una de las medidas más eficaces que podéis tomar por la seguridad de vuestro hijo en el coche. Invertir en un reboarder de calidad que le permita mantenerse en esta posición hasta los 4 años merece la pena en cada momento del trayecto, incluido ese que ninguno de nosotros desea vivir.
Preguntas frecuentes
¿Hasta qué edad debe el niño viajar obligatoriamente a contramarcha?
La normativa i-Size (R129) exige viajar a contramarcha obligatoriamente al menos hasta cumplir los 15 meses. Este es el mínimo legal; los expertos recomiendan viajar a contramarcha hasta al menos los 4 años, o hasta el límite superior que permita la silla.
¿Cómo sé que el niño es demasiado grande para viajar a contramarcha?
Comprobad las instrucciones del fabricante para conocer el límite superior de peso y altura. Una regla práctica es que el niño ha superado la silla cuando la parte superior de su cabeza sobrepasa el borde superior del respaldo. Hasta entonces, viajar a contramarcha es perfectamente adecuado.
¿Necesito un reboarder especial o basta con una silla normal?
Para prolongar la marcha a contramarcha hasta los 4 años necesitáis un reboarder, una silla diseñada precisamente para ello. Modelos como el Cybex Sirona con la base Cybex Base 360 i-Size, así como las sillas de las marcas Nuna y Maxi Cosi, ofrecen medidas ampliadas para viajar a contramarcha y, a menudo, también un mecanismo giratorio.
¿Va incómodo el niño por no tener espacio para las piernas?
No. Los niños flexionan o cruzan las piernas con facilidad y se sientan así relajados. Las lesiones en las piernas al viajar a contramarcha son muy poco frecuentes, mientras que las lesiones de cuello al viajar en el sentido de la marcha suponen un peligro serio.


